Actualizado hace: 2 días 7 horas 39 minutos
Yiara García
Quitarles el sueño…

Hace dos días conocí a dos niños increíbles. Me quedé sentada junto a ellos en un cuarto demasiado estrecho, esperando a que su mamá llegara del trabajo.

Martes 27 Abril 2021 | 04:00

No pude evitar tragar saliva, y tras unos minutos me vi queriendo escapar del lugar, pero no pude, porque lo que parecía un inocuo movimiento del hermano mayor me bañó de realidad y de empatía. Más tarde no pude contenerme en pensar en él, en todos y en mí.
Sus delgados dedos arrancaban pequeños pulpejos de sus semejantes en la otra mano, y sus piernas junto a sus pies ejecutaban el baile de un ansioso sobre el inconsciente espacio. Tenía los ojos fijos en una pantalla pegada a la pared, cogió un control remoto, pasando película tras película mecánicamente, luego puso una canción de Porta. 
David, de once años, tenía la mirada perdida y el rostro semejante al de un niño triste. Vive solo con su hermana seis años menor y su mamá de treinta y dos, quien sale a trabajar la mayor parte del día para llevar el sustento a casa. 
—¿Sientes ansiedad? —pregunté.
Y dos minutos después respondió.
— Sí, un poco.
Sabrá el niño qué es ansiedad 
Claro que sí, todos ahora lo sabemos, incluso su hermanita de 6 años lo sabía. 
—¿Qué quieres estudiar en la universidad? —otra vez pregunté. Tratando de que sus aspiraciones me fueran compartidas.
—Él no quiere estudiar —respondió su hermanita.
—¿Por qué? —pregunté.
—Porque no me gusta  —respondió ahora él.
—¿Y tú, corazón? —le pregunté a la niña.
—No sé —dijo, retrayéndose para sí.
Recordé entonces mi yo a su edad y decir ilusionada que quería ser médica cuando fuera grande, y me quedé pensando que la virtualidad les ha arrebatado los sueños e ilusiones a quienes recién empiezan a caminar por este mundo. 
Niños desmotivados y limitados a querer más de lo que podrían tener, solo porque lo desconocen.
¿Qué estamos haciendo mal? ¿Qué están haciendo nuestros gobernantes?
Sinceramente no lo sé, sin embargo, me reconforta pensar que vendrán días mejores con un nuevo gobierno.
Nuestros niños merecen soñar y no tener pesadillas aun estando despiertos.
Los niños deben regresar a las aulas de clase, el gobierno debe terminar de vacunar al personal de salud y luego vacunar progresivamente a los adultos mayores y a profesores para que los niños puedan regresar a las escuelas, compartir vivencias, jugar, saltar, ser niños.  Nuestra deuda como sociedad siempre será con ellos.
—David, ¿y ya quieres regresar al colegio?
—Sí. Ya no quiero estar encerrado.
 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala

Más opiniones: